Entre la tradición y la innovación.- A rasgos generales, la agricultura durante el Antiguo Régimen se caracteriza por la rutina y las prácticas tradicionales. La agricultura logró sostener un crecimiento demográfico que supuso la duplicación de la población entre 1550 y 1820; si bien es cierto que las excepciones son Inglaterra y Países Bajos, que consiguieron un excedente destinado al comercio, podemos sentenciar que el conjunto de la agricultura europea es de subsistencia hasta los albores de la contemporaneidad.
Aunque la diversidad y evolución de los distintos paisajes europeos era una realidad, el crecimiento de producción se realizó fundamentalmente mediante procesos de tipo extensivo: roturación de bosques y baldíos, bonificación de terrenos pantanosos, conversión de pastos en tierras de cultivo. En estas prácticas extensivas no intervenían innovaciones tecnológicas que intensificaran la productividad; por lo tanto, estaban destindas a proporcionar unos rendimientos decrecientes por cada unidad de superficie añadida (ley de rendimientos decrecientes).
La intensificación podía lograrse de muchos modos. La agricultura destinada al abastecimiento de las ciudades fueron zonas con cultivos muy variados. La introducción del maíz, de cultivos industriales como la morera, o la viña, siempre que fuera destinada al comercio, son alguos ejemplos importantes.
La inversión con capital privado se desarrolló en Inglaterra, en el continente las inversiones en capital social fijo podían proceder de los poderes públicos, como fue generalmente el caso de la infraestructura del regadío en los países mediterráneos.
La agricultura en Inglaterra. Openfields y enclosures. La revolución agrícola inglesa.- El paisaje agrario inglés se dividia entra las tierras ocidentales, más húmedas y con predominio de la ganadería; y las orientales, más secas y más agrarias. En muchos lugares de Inglaterra predominaba el sistema de campos abiertos (openfieldas) con rotación bienal o trienal, con derecho libre de pasto y roturación de bosques. Las mejores tierras estaban situadas en las colinas al sur de Inglaterra, bien comunicadas por vía marítima o por ríos navegables, dedicadas al cultivo del trigo y a la ganadería lanar. En estas tierras existía una estructura social muy polarizada, y los cercamientos (enclousers) eran generalmente muy antiguos.
Recibe el nombre de enclosures el proceso que transformó los métodos agrícolas tradicionales, fundados en la cooperación y el cultivo organizado sobre una base comunitaria, en un sistema agrario individualista, en el que cada explotación se hallaba separada físicamente de las explotaciones vecinas.
El objetivo de los grandes y medianos propietarios era conseguir propiedades consolidadas y eficientes, en las que poder introducir libremente los métpsdps de la nueva agricultura, con la posibilidad de ampliarlas a costa de comunales y baldíos. Los nuevos propietarios eligieron las mejores tierras, tanto por su calidad como por sus buenas comunicaciones, su objetivo era que los beneficios fueran superiores a los costes.
Los grandes perjudicados fueron los pequeños campesinos, los asalariados y los squatters (campesinos que explotaban tierras comunales). Muchos tuvieron que hipotecarse para finalmente vender sus tierras; en definitiva un grupo importante de la población pasó de ser jornaleros con tierra a jornaleros sin tierra y simpoles asalariados.
Hay diversidad de opiniones entre los historiadores sobre la cuestión de los cercamientos. Según Eric Kerridge, hacia 1700 ya se encontraban cercadas tres cuartas partes de la tierra cultivada en Inglaterra o Gales; Chambers y Mingay, rebajan esta proporción a la mitad de la tierra arable hacia 1750. Lo cierto es que en los siglos XIV y XV ya existían regiones importantes de Inglaterra completamente cercadas, por lo tanto, es un proceso amplio, iniciado antes de la modernidad.
Debates historiográficos a parte, lo cierto es que los cercamientos fueron un factor importante de diferenciación social en el campo inglés, aumentando la concentración de la propiedad y el número de pobres. También hay diversidad de opiniones al respecto. Este cambio de forma de la propiedad incidió en la conversión a una agricultura intensiva en el campo inglés y está en relación con la Revolución Agrícola que es el paso previo a la Revolución Industrial.
Existe un debate a cerca de la validez del término Revolución Agrícola para referirse a esta serie de cambios. Preferimos citar a Overton que distingue cuatro grandes etapas:
El período anterior a 1650, donde aumenta la superficie cultivada pero no la productividad del trabajo. Sostenimiento del crecimiento demográfico.
Entre 1650 y 1750 se generalizaron los nuevos cultivos. El aumento de la producción pudo deberse más a los efectos de la especialización regional y local que al cambio tecnológico.
Después de 1750 disminuye la producción agrícola. Desde comienzos del XIX las tierras se dedicaron más a los cereales que a los pastos, pero los rendimientos no aumentaron de forma visible debido a la puesta en cultivo de tierras marginales. No obstante, la productividad aumentó debido a la introducción de nuevas tecnologías.
Desde 1830 los rendimientos aumentaron de forma notable, convergiendo la agricultura mecanizada y la química.
La ampliación del espacio cultivable y la agricultura en los Países Bajos.- Una gran parte de los Países Bajos, Bélgica y Holanda, se encuentran bajo el nivel del mar. Esta lucha contra el mar experimentó una notable aceleración durante los siglos XVI y XVII. El sistema más corriente fue el de drenaje por gravedad, mediante canales perimetrales provistos de esclusas por donde desaguaba el terreno con la marea baja. Entre 1540 y 1686 es el período de mayor actividad en la bonificación de polders:
1540-1565.- 37000 ha.
1565-1589.- 8000 ha.
1590-1614.- 36200 ha.
1615-1689.- 75300 ha.
Estas grandes obras se efectuaron con capital tanto público como privado, y siempre con un alto grado de cooperación colectiva. La agricultura de los Países Bajos era desde fines de la Edad Media una de las más avanzadas de Europa. En las inmediaciones de las ciudades era donde se practicaba una agricultura intensiva alternada con la ganadería. Esta combinación con la ganadería permitía el cultivo de pratenses y forrajeras y facilitaba la disponibilidad de estiércol.
La agricultura en los Países Bajos estaba dominada por el mercado, tanto por la demanda interna, como por la demanda internacional. El país era deficitario en cereales, que se importanban desde el Báltico. La agricultura intensiva hubiera sido imposible sin la alta densidad demográfica y su alto grado de urbanización.
Conclusión.- Con las excepciones de Inglaterra y Países Bajos, la agricultura en Europa se caracteriza por la escasez y la falta de excedentes. Estas características la hacían vulnerable ante las crisis de aliementos que provocaban las malas cosechas, las guerras o las epidemias. El crecimiento no era sostenible ya que el modo de producción estaba expuesto a los rendimientos decrecientes. La literatura agronómica está fundamentada en la tradición hasta la aparición de la obra del inglés Jethro Tull The Horse-hoeging Husbandry or an Essay on the Principle of Tillage and Vegetation de 1731 y difusor del sistema de agricultura alternante de Norfolk. Por estas características la agricultura europea oscila entre la tradición y la innovación
ARDIT LUCAS, MANUEL: "Agricultura y crecimiento económico en la Europa Occidental"Síntesis, Madrid, 1992.
1 comentario:
Muy buena entrada, José.
Un saludo,
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